Paz mi pez es el movimiento colombo-criollo-callejero
que busca hacer visible la cara más linda de la vida,
esa cara que todos llevamos dentro, pero que a
veces olvidamos en medio de tanto ajetreo.

Es un megáfono de sabiduría que viaja por las
calles de la vida, llevando mensajes sencillitos
-e incluso medio pendejitos- pa reconectar
a cada individuo con su lado más humano,
más cascado, más sincero... más real.

Paz mi pez es la mera humildad,
la dicha infinita de saber vivir en paz.

En el año 2016, tres meses antes del plebiscito pa
refrendar el acuerdo de paz en Colombia, a Luz Ángela
Mastrodoménico le llegó como caída del cielo,
una idea muy sencilla: hacer una campaña con
camisetas que llevaran un mensaje de paz.

Camisetas que pudiesen trascender la bruma ideológica
e instalarse sin política ni religión en el centro del ser.
El mensaje fue claro: ha de llamarse Paz mi pez.

En Colombia, "mi pez" es una expresión popular,
equivalente a "mi amigo", "mi hermano", "mi parcero".


Y así empezó la cosa: diez camisetas de hombre y diez
camisetas de mujer. Al cabo de unos días, y con el ánimo
de hacer un llamado a la acción, Luz Ángela empezó a
escribir frases, reflexiones y retos, que muy pronto
se volverían virales en las redes sociales.

Hoy, Paz mi pez es el movimiento que nutre y
acompaña el proceso de paz que vivimos como país,
pero no desde el papel o la teoría, sino desde el rol
que cada humano esté dispuesto a asumir en su vida,
entendiéndose a sí mismo como un creador activo
de su propia realidad, evolución y sanación.